“NO BROMES CON MI PERRO” Shakira criticó con rabia el rompimiento de la norma, pero esta vez no con una canción ni una discusión con Piqué, sino con un anuncio que conmovió hasta a los más empedernidos: La cantante colombiana anunció su decisión de invertir 500 mil dólares para construir un verdadero paraíso para perros callejeros.
En un mundo donde las noticias suelen estar dominadas por conflictos y controversias, Shakira ha vuelto a captar la atención global, pero esta vez no por una canción pegajosa ni por un capítulo más en su sonada separación con Gerard Piqué. La cantante colombiana, conocida por su pasión y compromiso social, ha dado un paso audaz al anunciar una inversión de 500 mil dólares para construir un refugio modelo para perros callejeros en su natal Colombia. Con un mensaje claro y contundente, “No bromes con mi perro”, Shakira ha expresado su indignación ante la falta de acción frente al abandono animal, un problema que afecta a millones de perros en las calles de América Latina.
La estrella del pop, cuya voz ha resonado en estadios de todo el mundo, no es ajena a las causas benéficas. Sin embargo, esta vez su iniciativa tiene un tinte profundamente personal. Shakira, amante confesa de los animales, ha sido vista en múltiples ocasiones compartiendo momentos con sus mascotas, y su conexión con ellos trasciende la esfera privada. La cantante ha decidido canalizar su amor por los perros en un proyecto que promete ser un oasis para aquellos animales que vagan sin rumbo, enfrentándose a peligros como el hambre, el maltrato y enfermedades como la rabia. Este anuncio llega en un momento crucial, cuando países como Perú, México y Turquía enfrentan desafíos significativos con la sobrepoblación de perros callejeros, un problema de salud pública que, según la Organización Mundial de la Salud, contribuye a la transmisión de enfermedades zoonóticas.
El proyecto de Shakira no solo busca proporcionar un techo a estos animales, sino también garantizarles atención médica, alimentación y, sobre todo, la posibilidad de encontrar un hogar. El refugio, que se construirá en Barranquilla, será un espacio innovador que incluirá áreas de rehabilitación, clínicas veterinarias y programas de adopción responsable. La cantante ha enfatizado que su objetivo es crear un modelo replicable en otras ciudades de Colombia y, eventualmente, en toda la región. “Los perros no son solo mascotas, son familia. Merecen respeto y una vida digna”, afirmó Shakira en una conferencia de prensa reciente, donde no ocultó su frustración por las políticas insuficientes en torno al bienestar animal.
El anuncio ha generado una ola de reacciones en las redes sociales, donde los fans de Shakira han aplaudido su compromiso. Videos de perros “bailando” al ritmo de sus canciones ya eran virales, pero ahora la narrativa ha cambiado hacia un reconocimiento más profundo de su impacto social. Algunos usuarios en X han comparado su iniciativa con otros esfuerzos globales, como el exitoso modelo holandés que erradicó el problema de los perros callejeros mediante esterilización masiva y campañas de adopción. Sin embargo, Shakira no solo está invirtiendo dinero, sino también su influencia para concienciar sobre la tenencia responsable y la necesidad de políticas públicas más efectivas.
En América Latina, el abandono animal es una crisis que trasciende fronteras. En México, por ejemplo, se estima que hay 29.7 millones de perros y gatos en situación de calle, mientras que en Perú la cifra asciende a seis millones. Estas estadísticas reflejan una realidad alarmante: el abandono no solo afecta a los animales, sino que genera problemas de salud pública y ambientales. La rabia, una enfermedad mortal en humanos si no se trata a tiempo, sigue siendo una amenaza en regiones donde la vacunación canina es insuficiente. Shakira, consciente de estas cifras, ha trabajado con expertos en bienestar animal para asegurar que su refugio no solo sea un lugar de acogida, sino también un centro de educación comunitaria.
La cantante también ha hecho un llamado a los gobiernos locales para que refuercen las leyes de protección animal. En países como Turquía, donde una reciente ley ha generado controversia al proponer el sacrificio de perros callejeros, la postura de Shakira es un recordatorio de que las soluciones deben priorizar la compasión y la responsabilidad. Su inversión de 500 mil dólares es solo el comienzo; la cantante planea colaborar con organizaciones internacionales para expandir el impacto de su proyecto.
“No bromes con mi perro” no es solo una frase, es un grito de guerra contra la indiferencia. Shakira ha demostrado una vez más que su talento va más allá de la música. Con este refugio, no solo está dando voz a los sin voz, sino que está construyendo un legado de empatía y cambio. En un mundo que a menudo ignora a los más vulnerables, su iniciativa es un rayo de esperanza para los perros callejeros y un ejemplo para todos nosotros.